El conocimiento de sí mismo hace a la construcción de una identidad sólida.

Conocer los propios gustos, las fortalezas y dificultades personales, ayudará a identificar y satisfacer las necesidades propias. Conocerse a sí mismo en función de las situaciones que se enfrentan permitirá anticipar sucesos y tomar decisiones adecuadas. También, el reconocimiento de la imagen corporal, la apropiación del cuerpo, es de relevancia en la conformación de la identidad y los vínculos.

Objetivos de las actividades propuestas:

Que los niños y adolescentes:

- Comprendan qué es la imagen de si mismo, cómo se forma y cómo se relaciona con el comportamiento.

- Se conozcan más a sí mismos.

- Se reconozcan como personas únicas.

- Ensayen la expresión de los aspectos positivos de si mismos que identifiquen.

Actividad detallada: “Mi escudo personal”

Edad: 10 a 13 años

Objetivo: identificar cualidades de si mismo, representarlas y compartirlas, reconociéndose desde la unicidad.

Materiales: los necesarios para componer murales, cartulinas, fotos, recortes de revistas, material para dibujar, cascola, etc. Ficha 1.

Cabe aclarar que: si bien esta actividad habla de la realización de un escudo, lo cual se puede asociar con algo con lo que defenderse, coloca el énfasis en la valoración de las cualidades de sí mismo como aspectos “fuertes” de la personalidad, apuntando a la valoración de la propia identidad.

Antes de iniciar la actividad deje claro que: cuando conocemos las cualidades que tenemos nos sentimos mejor y más fuertes. Ello nos ayuda a sentirnos valiosos y diferentes a los demás. Nos ayuda incluso a superar los momentos difíciles en la vida. Si estamos desanimados porque algo nos sale mal, si alguien nos critica o sentimos que no nos valoran o no nos quieren, reconocer que tenemos cualidades nos ayuda a tener confianza en nosotros mismos y a ser optimistas respecto al futuro. Reconocer lo positivo de uno mismo es como tener un escudo que nos protege y nos hace más fuertes.

Sin embargo, a veces es difícil reconocer rápidamente cuáles son esas cualidades. Puede ser debido a que, normalmente, los demás no nos las señalan o a que no solemos fijarnos en ellas. También puede que nos de vergüenza hablar de ellas para no parecer presumidos. Por eso, es necesario que aprendamos a distinguirlas y a expresarlas.

1.Cada niño va a realizar un escudo personal. En él, deben representar aquellos aspectos de su personalidad que consideren positivos e importantes. Para ello reparta una copia de la ficha 1. En ella encontrarán un escudo dividido en cuatro partes, en cada una de las cuales deben escribir lo siguiente:

-Lo mejor que cada uno ha conseguido.

-Las partes del propio cuerpo que más le agradan.

-Las cualidades y comportamientos con los que uno está más satisfecho. Por ejemplo ser simpático, ser generoso, ser estudioso.

-Las actividades en las que se es más habilidoso y/o aquellas con las que más disfruta. Por ejemplo hacer algún deporte, jugar, bailar, etc.

-Las cualidades que los otros me suelen reconocer. Por ejemplo, ser cariñoso, lista, ayudar a los demás, jugar bien al fútbol.

Deje bien claro que sólo deben escribir cosas positivas y sólo una, la más relevante, en cada parte del escudo.

2. A continuación deben buscar fotografías, hacer dibujos, recortar revistas, etc. que sirvan para representar simbólicamente las cuatro cosas positivas que han señalado en la ficha. Por ejemplo, una foto o dibujo de personas abrazándose puede representar la amistad o el cariño, una foto o un dibujo de un jugador de fútbol puede representar una habilidad, una foto o un dibujo de un libro puede representar la inteligencia o el gusto por aprender a leer, etc.

3. Cuando tengan el material seleccionado, pídales que recorten el escudo de la ficha y que lo peguen en cada segmento de acuerdo a la distribución que se establece en la secuencia 1. Si el escudo resulta demasiado pequeño pueden dibujar y recortar algo parecido en cartulina.

4. Cuando todos hayan terminado su trabajo, cada cual colocará en la pared su escudo. Dé un tiempo para que los participantes examinen los trabajos, paseando por la habitación y fijándose en ellos.

5. Para terminar, abra un diálogo sobre los siguientes temas:

-Aspectos de algún trabajo cuyo significado no se entiende

-Qué aspectos de algún compañero les han llamado la atención

-¿Somos diferentes los unos de los otros? ¿En qué aspectos?

-¿Es agradable fijarnos en los aspectos positivos? ¿Cómo nos sentimos?

Comentario final: reconocer las cualidades positivas que tenemos es la base para construir la confianza en uno mismo. Si conocemos lo positivo que hay en nosotros estaremos más preparados para enfrentar problemas y situaciones difíciles. Recordarlos y expresarlos es la mejor forma para que los demás también los valoren.

Ficha 1

MI ESCUDO PERSONAL

conoc

Juego: “Si fuera...”

Edad: a partir de los 8 años

Objetivo: reconocer características personales de si mismo y de los otros.

Materiales: una tarjeta por persona, algo para escribir, chinches, cartelera.

Se reparten las tarjetas que llevan escritas unas cuantas frases para contestar de este tipo: “Si yo fuera un medio de transporte sería un..., si yo fuera un lugar..., si yo fuera un animal sería un..., si yo fuera una música sería..., etc. Se les da la consigna de rellenar su tarjeta en silencio durante 5 minutos. Cuando todos hayan terminado, se recogen las tarjetas, se barajan y se vuelven a repartir, cada uno irá leyendo en voz alta sucesivamente la tarjeta que le ha correspondido.

El grupo tiene que averiguar quien la ha escrito dialogando entre ellos. Cuando se ha averiguado, se toma la tarjeta, se le pone el nombre y se coloca en la cartelera.

Dinámica: “Autorretrato”

Edad: adaptando los contenidos de inicial a escolar

Objetivos: fortalecer la identidad a partir del reconocimiento del esquema corporal y características de la personalidad.

Materiales: papelógrafos y algo para escribir

Consiste en una autopresentación que utiliza el elemento plástico; combinando elementos emocionales e interpretativos de uno mismo. Trabajando en parejas, cada compañero dibujará al otro en una hoja de papel lo suficientemente grande para incluir el contorno del cuerpo, completando luego al lado de manera individual, tres columnas de la siguiente manera:

Por ejemplo:

imagen 2 conoc de si mismo

Después de realizar el trabajo, se comparte con los compañeros.

Para tener en cuenta: la segunda parte del ejercicio se puede obviar total o parcialmente (3er.columna) o trabajar en forma oral, en función de la edad del grupo.

Actividad detallada: «¿Tu me aceptas?...Yo me acepto»

Edad: 9 a 12 años

Objetivo: profundizar el conocimiento de aspectos de si mismo que se despliegan en distintos ámbitos, fomentar la autoaceptación e identificar aspectos de si que se desean transformar.

Materiales: papel y algo para escribir

Pregunte qué entienden por imagen personal, permítales dar su opinión y complete con lo siguiente: “La imagen de uno mismo es lo que pensamos de nosotros mismos, cómo “nos caemos” (nos sentimos capaces, simpáticos, tímidos, incapaces). El “cómo nos vemos a nosotros mismos” se va formando a través de nuestra vida y depende en gran medida de lo que los padres, profesores u otros adultos cercanos han dicho de nosotros, y también por las experiencias de éxitos o fracasos que hemos tenido. Hay personas que no se ven como realmente son, por ejemplo tienen una imagen personal negativa, cuando en realidad son personas con muchos talentos y capacidades.

Deles un tiempo para que logren concentrarse (por ejemplo apoyando su cabeza sobre sus brazos cruzados en el banco) y se “miren” como son ellos en distintas situaciones de su vida actual: en su casa, en la escuela, en el barrio, con los amigos. Luego que en su cuaderno respondan:

Con mis amigos soy: Me gustaría llegar a ser:

1 ................................... ........................................

2 ................................... ........................................

3 ................................... ........................................

En la escuela soy: Me gustaría llegar a ser:

1 ................................... ........................................

2 ................................... ........................................

3 ................................... ........................................

En mi casa soy: Me gustaría llegar a ser:

1 ................................... ........................................

2 ................................... ........................................

3 ................................... ........................................

En mi barrio soy: Me gustaría llegar a ser:

1 ................................... ........................................

2 ................................... ........................................

3 ................................... ........................................

Pida a algunos voluntarios que compartan y fomente la discusión preguntando al grupo: ¿Están contentos con lo que son ahora? ¿Quieren ser distintos o diferentes de lo que son ahora ? ¿Hay mucha diferencia en su forma de ser con los amigos, en la escuela y en la casa?

Al momento de hacer la síntesis promueva la participación y el diálogo sobre el tema. Comente las siguientes ideas: A pesar de que todas las personas tenemos una imagen personal global, tenemos varias auto-imágenes, que pueden ser tantas como nuestras actividades. Por ejemplo una persona puede ser una buena deportista, bueno para leer, mala para cantar, buen amigo, malo en matemáticas y, aún así, con aspectos positivos y también no tan buenos, tener una buena imagen general de si misma. Es importante enfatizar que la base de todo crecimiento es la aceptación de si mismo y la conformación de una imagen positiva de sí. A partir de allí, se reconocerán los aspectos que se desean transformar de si mismo, en un proceso asociado positivamente a crecimiento y maduración.

Concluya la actividad pidiendo a los niños que formen grupos de 4 integrantes y hagan este ejercicio:

Consiste en escribir alguna cualidad positiva a cada integrante de su grupo, que realmente tenga que ver con la forma de ser de sus compañeros y compañeras.

Juego: “El ser más especial”

Edad: inicial y escolar

Objetivo: fortalecer la autovalía desde la aceptación de la propia unicidad.

Materiales: caja, espejo.

Preparar una caja con tapa y pegarle al fondo un espejo, de modo que al abrir la tapa, se vea la imagen reflejada.

Pregunte al grupo ¿Quién es la persona más especial de todo el mundo? Déjelo responder libremente y continúe.

Esta es una caja mágica y cada uno de ustedes va a poder mirar dentro de ella, y descubrir quien es la persona más importante de todo el mundo. Pida a un participante que se acerque y pregúntele a quien cree que va a ver.

Dígale que mire dentro de la caja y no le cuente a sus compañeros lo que vio en ella. Una vez que todos hayan mirado dentro de la caja, pregúnteles como se sintieron al descubrir que ellos eran los más importantes.

Dinámica: “Carta a mi tío desconocido”

Edad: 9 a 13 años

Objetivo: identificar aquellas características de si mismo que se entienden como más definitorias de la personalidad.

Materiales: papel, lápiz

“Un tío se marchó a otro país antes de que nacieras, no lo conoces ni él a ti ¿Cómo te reconocerá cuando vayas a encontrarte con él? Vas a escribirle una carta dándole una descripción de tu personalidad de modo que él pueda reconocerte. No vale indicar la ropa que llevarás, ni el color de pelo, ni de piel, ni peso y mucho menos el nombre.

Tiene que ser una carta más personal: lo que haces, lo que te gusta hacer, lo que te preocupa, los problemas que tienes, que cosas son más importantes en tu vida, como te diviertes, que cualidades y defectos crees que te identifican con más claridad. Se dan 20 minutos para escribirla y se recogen todas las cartas. A cada uno se le entrega una que no sea la suya. Y se invita a leerla como si fuera el tío. Cada uno lee en voz alta lo que le ha tocado y tiene que tratar de adivinar quien es su sobrino. Se discute que datos le han permitido identificar o no al autor de la carta. Cuando se realiza el encuentro entre el tío y el sobrino se celebra con un abrazo.

Para tener en cuenta: esta dinámica se recomienda para un grupo que cuente con historial de trabajo conjunto de larga data.

Dinámica: “Personajes”

Edad: 9 a 12 años

Objetivo: promover el conocimiento de si mismo desde la identificación de valores personales, gustos, deseos, necesidades, preocupaciones y recursos. Identificar aquellas cualidades de si mismo que se consideran más definitorias de su persona.

Materiales: papel, lápices

En una hoja de papel cada niño dibuja la silueta de un personaje. Según la parte del cuerpo se irán escribiendo cualidades. En la cabeza del personaje se escribirá quién es, en los ojos algo que le gusta ver, en los oídos palabras que le gusta escuchar, en la boca la palabra que más dice, en el corazón algo que valora o le importa más en la vida, en la mano izquierda algo que puede ofrecer a los demás, en la mano derecha algo que tiene necesidad de recibir de los demás, en el pie izquierdo un deseo que quiere cumplir, en el pie derecho algo que le preocupa.

Una vez terminados se colocan los personajes en una cartelera. Luego se conforman grupos que deberán responder algunas preguntas como: ¿Fue fácil completar todas las partes? ¿Por qué? ¿Lo que algunos personajes ofrecen coincide con lo que otros necesitan? ¿Los personajes tienen partes parecidas entre sí? ¿Cuáles? ¿Por qué les parece? ¿Qué se ha colocado en el corazón del personaje? ¿Qué pasaría con ese personaje si le faltara el corazón? Para concluir se puede diseñar un cuadro en el pizarrón copiando las cualidades que más llamaron la atención a cada uno y por qué.

Cualidad que elijo ¿Por qué?

........................................ ..........................................

........................................ ..........................................

........................................ .......................................

Dinámica: “El árbol”

Edad: 9 a 12 años

Objetivo: fortalecer la identidad identificando recursos personales actuales y potenciales.

Materiales: papel, lápices de colores.

Dé la siguiente consigna: En una hoja dibuja un árbol e incluye las raíces. Imagina que ese árbol eres tú. De manera personal y en silencio vas a ir llenando tu árbol. Las ramas son la parte más alta del árbol y donde se desarrollan los frutos. Escribe allí tu nombre, una cualidad de tu forma de ser, lo que más te gusta hacer, algo que hayas vivido que te hizo feliz. Ahora llena el tronco. El tronco es la parte que sostiene el árbol, allí escribe el nombre de personas que te quieren y que tú quieres. Ahora llena la raíz. La raíz es por donde el árbol se alimenta y se nutre para poder crecer y fortalecer sus ramas. Allí escribe el nombre de tus padres y o de quien te cuide, tus cualidades como persona (alegre, compañero/a, etc), algo que valoras, algo que deseas lograr en la vida, tres cosas valiosas que hayas recibido de tu familia o personas que se preocupan por ti (un consejo, un regalo, un abrazo, una palabra amable).

Dinámica: “Aceptación de si mismo”

Edad: 10 a 13 años

Objetivo: fortalecer la identidad desde la apropiación del cuerpo, carácter, cualidades y la aceptación de la historia personal y aquellos aspectos que se desean modificar de si mismo.

Materiales: papel, lápices.

El cuerpo es parte de tu identidad. Somos un cuerpo.

Aceptarlo nos permite alcanzar una buena relación con nosotros mismos y con los demás. En una hoja de papel dibuja tu cuerpo tal como es. Ocupa toda la hoja. En conjunto peguen los dibujos en una cartelera. Es importante aceptar el propio carácter. Haz una lista de todas las cualidades de tu forma de ser. Haz una de las cosas de tu carácter que necesitas cambiar para mejorar. Comparte esto con un compañero de la clase. Conocer y aceptar nuestra historia nos permite ir creciendo. Recuerda un hecho positivo de tu vida y cómo te sentiste con él. Recuerda un hecho que te lastimó y cómo lo superaste.

Recuerda qué aprendiste con él.

Lectura de cuento: “La carpintería”

Edad: escolar

Objetivo: fortalecer la identidad destacando las potencialidades únicas de cada persona y encontrando el valor de la unicidad en el todo.

LA CARPINTERÍA (ANÓNIMO)

Un día todas las herramientas de la carpintería se reunieron para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar

¿La causa?... porque hacía mucho ruido y además se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó su responsabilidad, pero pidió que también fuera expulsado el cepillo. ¿La causa?... hacía todo su trabajo en la superficie, no tenía nunca profundidad en nada. El cepillo aceptó a su vez, pero pidió la expulsión del tornillo. Adujo que había que darle muchas vueltas para que al fin sirviera para algo. Ante el ataque el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y que siempre tenía fricciones con los demás. La lija estuvo de acuerdo a condición de que pueda ser expulsado el metro. ¿La causa?... que siempre se pasaba midiendo a los demás con su medida como si fuera el único perfecto.

En ese momento de problemas entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, el cepillo, el tornillo y todas las herramientas que momentos antes se habían reunido; y toda la madera tosca se convirtió en un útil y lindo mueble. Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación y fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho y dijo: “Amigos, ha quedado demostrado que tenemos varios defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades y yo considero que eso es lo que nos hace valiosos. Así es que no pensemos tanto en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos”.

Reflexión: es fácil encontrar defectos, cualquiera puede hacerlo y la mayoría de la gente se empeña incesantemente en ello. Pero encontrar nuestras potencialidades y cualidades es para quiénes son capaces de inspirar todos los éxitos humanos.

Dialogar acerca de ¿Qué piensan de lo que ocurrió en la carpintería? ¿Sabían las diferentes herramientas cuáles eran sus virtudes? ¿Qué enseñó el carpintero a las herramientas? ¿Cómo lo hizo?

Luego hagamos una lista de todas aquellas cosas en las que somos buenos, tratando de pensar qué ganamos al descubrir cuáles son nuestras habilidades.

Dinámica: “Álbum de fotos”

Edad: 6 a 9 años

Objetivo: representar situaciones donde puedan valorizar sus recursos disponibles.

Materiales: ficha 1

Explique que una manera de disfrutar con uno mismo es recordar las cosas buenas que hacemos y los momentos felices que pasamos, solos o en compañía de otras personas.

Dígales: “Vamos a hacer algo que nos va a ayudar a sentirnos bien recordando todos esos momentos buenos. Para ello realizaremos un álbum de fotos, pero en vez de fotografiar vamos a dibujar. La primera “foto” será un dibujo de uds. mismos. Las siguientes “fotos” serán dibujos de momentos agradables que uds. pasaron”.

Cuando terminen pida que coloquen su álbum en una cartelera. Anime a que se acerquen todos y observen durante un rato el gran álbum que finalmente se ha compuesto entre todos”. Pregunte si les ha gustado hacer esto, qué les parece que han hecho sus compañeros, y cómo se sienten al recordar los momentos buenos.

Ficha 1

ALBUM DE FOTOS

Así soy yo

Dibuja a la persona más importante del mundo: tú

Con quién vivo y yo

Dibuja una situación en la que quienes viven contigo están muy contentos por tí

Mis amigos y yo

Dibuja una situación en la que lo estés pasando muy bien

Mi maestro, mis compañeros y yo

Dibuja una situación que la estés haciendo algo que te guste mucho y que haces muy bien

Esto es lo que más me gusta

Dibuja las cosas que más te gustan: juguetes, deportes, actividades...

Aquí estoy muy contento

Dibuja lo que te hace sentir bien, estar contento