La Biología en la escuela

Las ciencias naturales tienen poca presencia en las aulas de las escuelas. Múltiples razones se encuentran para analizar esta situación. Pero  también es cierto que, en ese pequeño espacio que ocupan dentro del trabajo con los niños, la Biología es sin duda la disciplina por excelencia; la que se trabaja con más asiduidad.

El por qué de esta presencia diferente en relación a otras disciplinas creemos que tiene relación básicamente con:

  • los propios temas que trata este campo de estudio,
  • los docentes y su familiarización con los saberes biológicos,
  • el interés y curiosidad que generalmente despierta en los niños todo lo relacionado con los seres vivos.

A estas razones podríamos agregar el sesgo biológico del Programa Escolar, situación que ya estaba presente en el Programa anterior.

La cantidad de contenidos biológicos que se sugiere abordar desde 3 años hasta 6to año hace pensar en la difícil tarea que tendrán los maestros para organizar la enseñanza de los temas biológicos; teniendo en cuenta además en que los propósitos de aprendizaje van más allá de la acumulación de información.

¿Conceptos vs procedimientos?

Sobre este aspecto abunda bibliografía donde se pone el foco de atención en discutir si solo hay que enseñar conceptos en ciencias naturales.

Jordi Martí (2012)  plantea que el tema “conceptos vs procedimientos” es un debate central en la configuración de la enseñanza de las ciencias desde hace ya muchos años y hoy aún persiste. Aún no es tema resuelto y sigue siendo un tema recurrente a la hora de pensar los currículos.

En la actualidad se reconoce el lugar de privilegio que ocupa en la ciencia escolar la construcción del conocimiento desde las explicaciones que los niños puedan elaborar a partir de los datos que obtienen de observaciones, experimentaciones, procesamiento de información, tareas de campo (Harlen, 1998: Izquierdo, 2004; Pujol, 2003).

Haciendo nuestras las palabras de Layton (1973) es momento de “reconciliar estos dos objetivos”: comprender los modelos y teorías de la ciencia experta pero también los procesos que utiliza para construir el conocimiento científico.

Al decir de Dibarboure (2011)[1] “…Nuestro planteo consiste en poner en debate el hecho de que enseñar Biología no debería suponer solo enseñar lo que dice la Biología sino también cómo hicieron los biólogos para llegar a enunciar lo que enunciaron, así como comprender por qué lo enuncian de esa forma. Esta idea la resumimos al decir que la enseñaza de la Biología debería implicar la enseñanza de los contenidos estructurantes de la misma y su territorio epistemológico”.

El término “territorio epistemológico” hace referencia según la autora a los recorridos metodológicos que hace la ciencia para llegar a la construcción de conceptos, teorías, leyes o hipótesis y a las formas en que ese conocimiento es comunicado.

Sin duda que enseñar ciencias desde esta postura puede resultar una tarea compleja, pero es posible y hay que intentarlo. Es un desafío posible.

¿Cuál es el camino?

Se necesita una planificación deliberada e intencionada, un plan que tenga en cuenta lo que saben los niños, lo que queremos que aprendan, incluyendo en esta dimensión el desarrollo del pensamiento de los alumnos y también de actitudes científicas; se necesita un trabajo sostenido y controlado. Es necesario desde esta postura tener en cuenta y evualar qué aprendizajes realizan los alumnos, c{omo van comprendiendo y procesando el nuevo conocimiento.

La imposibilidad de abordar todos los contenidos obliga a pensar en diistintos modos de organización  y presentación.

La mirada desde lo estructurante de la disciplina es una manera, ayuda a seleccionar y jerarquizar los contenidos o temas a trabajar, siempre pensando en lo más potente para favorecer el desarrollo del pensamiento de los alumnos. Es una forma de dar coherencia y garantizar la continuidad del proceso de aprendizaje.

Si “la biología trabajada en el aula es solamente la descriptiva, la que clasifica sin señalar el sentido y la finalidad, la que descuida los criterios y sus argumentaciones para la elaboración de categorías biológicas, entonces poco podremos enseñar a pensar biológicamente…" (Dibarboure en Fiore: 2011).

¿Inconvenientes para enseñar, dificultades para aprender?

Esta pregunta invita a un espacio de reflexión antes de comenzar a definir un marco teórico para el tratamiento de la Biología en la escuela.

Una de las primeras preocupaciones de los docentes es preparar los temas a enseñar. Pero esto requiere de la selección previa de contenidos, de su jerarquización y secuenciación.

La cantidad de contenidos que cada grado presenta en la grilla del programa necesita ser revisada minuciosamente para hacer una selección pertinente y jerarquizada: no todo es igualmente potente para desarrollar el pensamiento científico. No todo es igualmente potente para el desarrollo de habilidades de pensamiento, de competencias a alcanzar.

Es necesario hacerse, además de la pregunta tradicional ¿qué voy a enseñar?, otras que son igualmente pertinentes.

Por ejemplo son preguntas clave a tener en cuenta por parte del docente:

  • ¿qué van a aprender los alumnos con el contenido seleccionado?
  • ¿sólo buscamos aprendizajes conceptuales?
  • ¿qué otros aprendizajes nos proponemos alcanzar?
  • ¿cómo logramos estos aprendizajes en los alumnos?
  • ¿cómo vamos a monitorear el logro de estos aprendizajes?
  • ¿qué estrategias utilizamos para el tratamiento de los contenidos?, es decir ¿cómo vamos a enseñar?

Más preguntas pueden surgir en cada docente al momento de estar con este libro en las manos... sería muy bueno si cada uno pudiera anotar alguna de ellas. Todas estas interrogantes son la puerta de entrada para pensar cómo vamos a enseñar ciencias naturales en la escuela, qué lugar van a ocupar los contenidos y cómo se van a tratar .

Esta manera de planificar y de entender la enseñanza coloca a los contenidos en un lugar diferente al tradicional; son ahora los que permitirán el desarrollo de competencias.

En el siguiente cuadro resumimos los principales inconvenientes y dificultades a la hora de enseñar y aprender Biología en la escuela  (adaptado de Insaurralde, M. (2011).

Inconvenientes frecuentes en el tratamiento de contenidos biológicos

Dificultades que se plantean en los alumnos durante el aprendizaje

 Trabajo superficial de  los conceptos debido a la cantidad excesiva de los mismos en el programa escolar. Falta selección jerarquizada.

Fragmentación del conocimiento. Falta flexibilidad y conexión entre lo que ya saben y el nuevo conocimiento.

Énfasis en la terminología especializada. Apresuramiento en definir y nominar.

Aprendizaje memorístico de la biología, recuerdo solamente de datos o términos sueltos.

Estrategias basadas solamente en la transmisión de información.

No encuentran sentido a las propuestas. Falta comprensión de los temas.

Formas de presentar los contenidos: recorte exclusivo de algunos, por ejemplo animales y plantas.

Desinterés, falta de motivación.

Visión simplista de la construcción del conocimiento biológico.

Ausencia de la naturaleza de la ciencia como contenido.

Aprendizaje reduccionista de los fenómenos.

¿Cómo superar algunos de estos problemas y promover aprendizajes significativos?

La lectura del cuadro anterior permite hacer algunas puntualizaciones a modo de respuesta de la pregunta planteada.

Es necesario:

  • Seleccionar los contenidos a trabajar, enfocar la selección desde lo “estructurante” de la disciplina para diluir la densidad conceptual que presenta el Programa y diluir el tratamiento superficial que a veces se realiza.
  • Analizar y planificar los contenidos desde las concepciones de los alumnos. Es necesario saber qué piensan los niños y en qué basan sus concepciones, son el punto de partida para pensar la enseñanza.
  • Pasar de una Biología puramente descriptiva y cargada de palabras difíciles y técnicas a una Biología explicativa e integradora.
  • Incorporar la Naturaleza de la Ciencia como contenido de enseñanza (y de aprendizaje).

En relación a este último aspecto, que puede resultar poco familiar  para los docentes, hacemos referencia  a la enseñanza no solo de los “productos”  (resultados) de las  disciplinas al decir de Melina Furman (2010), sino también a la forma en que se elaboran.

Acercarse, en este caso a las formas en que elabora el conocimiento la Biología, es una estrategia diferente en el tratamiento de los temas que estudia.

Por ejemplo: es clave trabajar con los niños desde los primeros años de la escolaridad qué es agrupar, ordenar, cuáles son los criterios utilizados y para qué lo hace la Biología;  al mismo tiempo que el trabajo con la clasificación de seres vivos en sus distintos Reinos.

En síntesis 

Muchas veces con el afán de que nuestros alumnos "sepan más" solo se prioriza la información y queda desdibujado todo el trabajo sobre cómo se llegó a comprender esa información, qué se hizo y de qué manera se hizo.

Compartimos algunas ideas de Mónica Insaurralde en “Ciencias Naturales. Líneas de acción didáctica y perspectivas epistemológicas”:

… “El hecho de que el estudio de los seres vivos esté centrado en lo descriptivo no significa plantearlo en términos de coleccionar y memorizar una importante cantidad de datos sobre ciertos organismos, ni de 'investigar en libros sobre los seres vivos'', sino de emprender con los alumnos un recorrido de indagación acotada a ciertos aspectos que han de estudiarse, que les aporte una visión progresivamente más amplia del mundo viviente y los involucre en una diversidad de tareas a través de las cuales puedan aprender, junto con los conceptos, diferentes modos de conocer propios de la Biología.

Si el recorrido que se emprende conforma una secuencia de enseñanza con una lógica y una direccionalidad dada por el maestro en función de los contenidos que pretende enseñar, y si esa lógica le permite compartir con los alumnos el sentido de cada actividad que se propone realizar, es más probable que ellos se interesen y se comprometan con el trabajo…”

Reflexiones finales

La Teoría de la Evolución produjo un cambio sustancial en la forma de concebir y estudiar al mundo de lo vivo, es desde este momento que la Biología Evolutiva empieza a consolidarse como ciencia autónoma.

¿Podría ser la Teoría de la Evolución uno de los marcos explicativos para el estudio de los contenidos biológicos del Programa de escolar? Creemos que sí y desde ese lugar pensamos este libro.

 

Esta perspectiva a la hora de pensar la enseñanza de contenidos biológicos permitiría entender la biodiversidad como producto de la historia, del paso del tiempo, explicar muchos de los fenómenos biológicos que en tiempos anteriores se miraban como “curiosidades” o “grandes maravillas” de la Naturaleza.

Es esta la razón por la cual comenzamos el libro con el capítulo “El estado del arte de la Biología”. Allí  se explicitan algunos aspectos del estado actual de esta disciplina .

Luego planteamos ciertas puntualizaciones sobre la Teoría de la Evolución y su relación con los contenidos escolares del programa vigente. Combinamos en este capítulo teoría y práctica al incluir algunas propuestas de actividades para realizar con los niños. 

La adaptación de las plantas a diferentes medios es el contenido programático elegido para ejemplificar los aspectos teóricos explicitados en los capítulos mencionados.

Incluimos un apartado especial con el fin de incorporar la actividad de los científicos en la vida de las aulas, para recordar la figura de importantes científicos y científicas uruguayas de nuestro país.

Silvana Fraccaroli   - Gabriela Rico