Es una realidad que cada Institución educativa sabe hacia donde quiere ir, el perfil de individuo que desea al egresar de la institución, el tipo de vínculo que desea construir con la comunidad, etc.

Por otro lado, cada Institución también posee un diagnostico, con sus fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas de su situación real. Lo que generalmente falta es la posibilidad de proyectarse a futuro partiendo de esa situación real. Por eso hay que partir de allí, determinar objetivos a corto, a mediano y largo plazo y desarrollar un plan estratégico que nos ayude a lograrlo.

Tenemos que entender a la gestión escolar como una herramienta fundamental, la cual el equipo directivo y todos los docentes y no docentes de una institución educativa deben utilizarla para llevara adelante las diferentes actividades con alumnos y comunidad en pos de la Institución.

Pensar en gestión nos lleva a construir estrategias y planes de acción, generando un proyecto con todos los actores que en ella participan. Es fundamental aquí que exista un compromiso para llevar adelante dicho proyecto.

El punto de partida debe ser “La Escuela Real” que significa el cómo nos vemos hoy, para poder llegar a la “escuela ideal” que es aquella que queremos dentro de unos años. Para esto debemos definir claramente los objetivos y definir un plan de acción.

El plan de acción tiene que apuntar a una educación de calidad, apuntando a escuelas que atiendan a la diversidad donde se puedan estimular las distintas potencialidades de nuestros alumnos contando con recursos eficientes y eficaces.

Generalmente a la hora de establecer un plan estratégico para mejorar la gestión educativa de nuestra organización los directivos y los docentes, deben actualizarse en lo que respecta a lo profesional con el propósito de buscar nuevas estrategias para lograr el plan de acción. También debemos destacar que muchas veces ese plan de acción que se arma en una primera instancia sufre modificaciones, correcciones, etc. Debido al intercambio que se da entre los docentes y con toda la comunidad educativa.

Toda institución para que dicho plan de acción sea lo más verídico posible necesita de un sistema de información fuerte. Este está conformado por las personas, los recursos, materiales, que se utilizan para recoger, procesar, analizar y distribuir información. Partiendo de un buen sistema de información, de una buena recolección de datos va a poder ser efectivo.

Debemos pensar, dentro de ese proceso, con una mirada crítica y reflexiva, no hay recetas, hay que ir construyendo el día a día a través de la experiencia y de los emergentes que puedan ir surgiendo. Ese proceso debe ser elaborado de forma consciente, explícita, y realizando una evaluación para hacer los ajustes necesarios.

Debemos pensar en una nueva cultura donde el desafío sea que cada Institución elabore y gestione con autonomía su propio proyecto. La propuesta es articular e integrar todo ese caudal informativo con un sentido que lleve a mejoras educativas.

Estamos convencidos que si la escuela logra tener esta postura y ser conscientes de la utilización de todas las herramientas que proporciona se puede lograr grandes transformaciones.

Creemos que incluir la gestión en la escuela es ampliar la mirada, es comenzar a considerarla en su totalidad y prestar atención no solo al aspecto de enseñanza – aprendizaje, sino en todas las otras dimensiones que la conforman.