“Las matemáticas son uno de los descubrimientos de la humanidad. Por lo tanto no pueden ser más complicadas de lo que los hombres son capaces de comprender”

Richard Phillips Feynman

El conocimiento matemático es una herramienta que permite la comprensión y un mejor manejo del entorno y la realidad en la que vivimos.

Es importante que su aprendizaje comience lo antes posible, de manera que el niño se familiarice con su vocabulario, sus distintas maneras de llegar al concepto, su forma de comprender y de comunicar lo aprendido.

Desde el aula debemos proporcionar las herramientas para que el niño pueda desarrollar distintas estrategias de resolución, buscar distintos planteos, realizar preguntas que permitan el desarrollo de ideas.

En esta etapa, el conocimiento se va construyendo de manera más global, por lo cual cualquier situación se puede aprovechar para el desarrollo de los conceptos matemáticos. El partir de situaciones de la vida cotidiana, el aprender se hace más dinámico, interesante y sobre todo se percibe la utilidad de determinados hechos.

Piaget dice: “el aprendizaje es un proceso de adquisición de operaciones” esto significa que los niños son los protagonistas de un camino que iremos marcando con nuestras propuestas, por lo tanto las mismas deben ser significativas teniendo en cuenta las ideas previas de los niños.

El aprendizaje de la matemática se realiza a partir de situaciones las cuales permitan la construcción de nuevos saberes partiendo de los ya existentes.

Aprender matemática significa aprender a mirar la realidad y el entorno matemáticamente, entrar en el pensamiento y lenguaje matemático, de esta manera se estaría realizando un correcto sentido de la alfabetización matemática.

Debemos acompañar ese proceso planteando actividades secuenciadas y no proponer actividades aisladas o descontextualizadas que no son significativas para el niño.

El actual enfoque de la enseñanza de la matemática considera que todos pueden aprender matemática, no se trata de una disciplina para aquellos que solo tienen “aptitudes” como se creía antes, por el contrario, es una disciplina de todos y para todos.

Por lo tanto es responsabilidad del docente asumir su enseñanza generando condiciones y estrategias didácticas que promuevan los aprendizajes de los niños.

Se enseña matemática planteando situaciones que generen un desafío a los conocimientos previos que los niños tienen y en la búsqueda de soluciones provocando el avance en su aprendizaje.

A su vez se aprende matemática resolviendo situaciones, con ciertos desafíos cognitivos que promuevan el desarrollo de estrategias y no una simple ejercitación o repetición sin sentido.

El conocimiento no se construye de una sola vez, ni con una sola actividad, por lo cual es importante implementar secuencias de enseñanza que incluyan variables didácticas que permita ir complejizando la propuesta y profundizar los conceptos abordados logrando apropiarse de nuevos conocimientos.