En la actualidad nadie duda en denominar Educación Inicial a la etapa educativa que atiende el desarrollo integral de la población infantil comprendida en la franja etárea que va de los 0 a los 6 años.

Sin embargo, esta afirmación no era tan clara hace escasos años atrás. ¿Por qué? Se la solía llamar jardinera, o jardín de infantes, para luego pasar a nombres tales como educación preescolar, o bien preprimaria. Todas estas denominaciones, no son meramente formales, sino que son semánticas, hacen al significado que se le daba a este ciclo.

El hecho de anteponer el prefijo “pre” en preescolar o preprimaria, no sólo da a entender que es una etapa previa a otra en el sentido temporal, sino que le da un sentido de transitoriedad. Es decir, la transforma en una etapa de preparación para otra, eximiéndola de objetivos propios y de finalidad en sí misma.

Es cierto que antecede a otras etapas en el proceso educativo de los niños, que está signado por ciclos estructurados por las políticas propias de cada país o región, pero que en términos generales tienen una sucesión preestablecida en la que cada uno de ellos debe ser satisfactoriamente culminado para acceder al siguiente y así sucesivamente. Este sistema estructurado determina el escalonamiento de la educación en inicial, primaria, secundaria, bachillerato y educación terciaria, con una relación entre sí que responde al transcurrir del tiempo y a los logros de cada uno con respecto a las expectativas estandarizadas.

Si observamos el sencillo esquema anterior, veremos que cada uno de los ciclos está representado por un círculo, lo cual no es arbitrario. Cada etapa tiene en común las siguientes características:

- plantea requisitos de entrada

- fija objetivos de salida

- tiene su propio programa

- realiza coordinaciones entre sus docentes

- hace un seguimiento de sus alumnos

- ignora o generalmente no tiene en cuenta el trabajo de los docentes anteriores ni piensa en el de los docentes posteriores

- tiene un perfil cerrado, o de muy escasa apertura hacia el resto del sistema educativo

A pesar de lo antedicho, cada ciclo, aunque en menor medida la educación inicial, es condición sine qua non para acceder al siguiente, en un proceso unidireccional, tal como lo marcan las flechas. Si quisiésemos ser más precisos, cada círculo sería más reducido que el anterior, en función de que el número de alumnos que accede y culmina el ciclo es cada vez menor.

Si pensamos, y nadie lo va a cuestionar, que el sujeto de educación es uno e indivisible, que sus tiempos de aprendizaje son relativos, que sus capacidades son diferentes y que su evolución tiene infinidad de variantes multicausadas por el entorno y sus vivencias personales; nos va a costar entender el divorcio existente entre las etapas educativas. Al mismo tiempo, nos va a explicar el por qué del fracaso de muchos de nuestros alumnos en diferentes momentos del proceso; cuando no tienen la oportunidad de volver en el camino, de recorrerlo según sus necesidades, de detenerse y avanzar a su ritmo y sin “saltos al vacío”.

Lo que estamos exponiendo, sería objeto de una profunda revisión que no es el objeto que hoy nos ocupa. Por lo tanto, pondremos el foco en acciones que sí están al alcance de nuestra labor cotidiana, que aportarán beneficios al desarrollo armónico y feliz de nuestros alumnos y por ende a la satisfacción con nosotros mismos por actuar responsablemente.

Volvamos a la Educación Inicial y veamos el conflicto que presenta la articulación entre la misma y la Educación Primaria.

EDUCACIÓN INICIAL - EDUCACIÓN PRIMARIA

Hagamos centro en estos dos ciclos que son aquellos en los que gira nuestro trabajo. Numerosas y exitosas experiencias de articulación se han hecho en diferentes ámbitos, facilitando el tránsito de los niños entre ambas etapas. Proyectos, acciones, fundamentaciones, actividades, estrategias, se han puesto en juego en valiosísimos trabajos, apostando a la integración y al trabajo en equipo.

Una de las principales dificultades en este sentido, es que no haya una sistematización del camino recorrido, que permita compartir lo que fue exitoso, repensar lo que no obtuvo los mejores logros y construir un andamiaje sólido que sirva de anclaje para continuar avanzando a Docentes y niños.

Veamos las características básicas de cada etapa, para a partir de allí pensar diferentes formas de vinculación entre ambas.

Educación Inicial

En este ciclo se cumple una doble finalidad: socializar a los niños y estimular los procesos evolutivos de manera integral.

Desde el punto de vista de la socialización, esta es entendida como el proceso de incorporación de normas que rigen la convivencia social y su transformación para satisfacer necesidades e intereses personales. Es decir, que al mismo tiempo implica la adquisición de pautas, normas, hábitos y valores para interactuar con otros, como para identificarse a sí mismos dentro de un grupo social.

Por otro lado, la estimulación de los procesos evolutivos requiere propiciar situaciones en la que los esquemas de pensamiento se modifiquen para apropiarse de la cultura, adaptarse al medio y desarrollar una actividad creativa para modificarlo, progresando en la autonomía personal y en el espíritu crítico.

Si quisiéramos determinar un perfil de egreso de la Educación Inicial, podríamos agrupar aspectos cognitivos, actitudinales y procedimentales.

Cognitivos

- Expresar oralmente ideas, emociones y sentimientos en su lengua materna

- Explicitar opiniones dentro del grupo

- Conocer y controlar su cuerpo: imagen, concepto y esquema

- Ubicarse adecuadamente en el espacio: lateralidad, direccionalidad

- Incorporar las nociones temporales

- Reconocer los textos escritos como medio de comunicación

- Identificar las letras, diferenciándolas de otros símbolos

- Establecer las bases de un pensamiento lógico – matemático

Procedimentales

- Adquirir posturas adecuadas para la escritura

- Utilizar adecuadamente los instrumentos de escritura

- Reconocer los elementos de su entorno natural, cultural y social

- Desarrollar habilidad para resolver situaciones de la vida cotidiana

- Utilizar recursos tecnológicos e información apropiados a su edad

- Incorporar hábitos de orden y rutinas de trabajo en el aula

- Desenvolver las nociones de juego y trabajo

- Ampliar la capacidad de concentración y el tiempo de atención

- Expresarse de forma creativa

Actitudinales

- Construir sentimientos de seguridad y confianza en sí mismo

- Controlar sus impulsos adecuándolos a las necesidades del grupo de pertenencia y a la situación de escolarización

- Respetar turnos para intervenir y para saber esperar la atención que requiere

- Manifestar actitudes de cooperación y respeto hacia sus compañeros, que favorecen la convivencia grupal

Según Lidia Penchansky de Bosch, el nivel de educación inicial desarrolla como característica “esencial el ser intencional, estar orientada al logro de objetivos, de metas, que se buscan alcanzar a través de la acción educativa. Esta intencionalidad tiene como guía por una parte un proyecto, un plan de acción, y por otra los ejes del aprendizaje infantil”. Esto lleva implícito una sistematización, es decir una organización consciente por parte de los responsables de esta práctica (los Docentes) de todos los componentes que la integran.

Así la práctica docente tiene un sustento teórico, un modelo didáctico, organización conceptual al que se refiere el currículo, que responde al sistema educativo. De allí surgen las orientaciones que cada Maestro considera para llevar adelante su planificación y llegar al aula.

Diferentes teorías psicológicas sustentan al mismo tiempo la práctica docente. Si nos referimos a Ausubel y su teoría del aprendizaje significativo, nos encontramos con que considera que la estructura cognoscitiva que tiene cada individuo va incorporando nuevos conocimientos. Al mismo tiempo, y en el mismo sentido que en la teoría piagetiana, esta estructura está formada por un conjunto de esquemas previos, organizados como conceptos genéricos. Al introducir nuevos conocimientos, el equilibrio se rompe y mediante la asimilación y la acomodación de los mismos se construyen nuevos esquemas.

Lo que introduce Ausubel es el concepto de aprendizaje significativo a diferencia del memorístico. Si bien no descarta este último, le da preponderancia al primero: que los contenidos a aprender sean significativos, que tengan una coherencia y una estructuración lógica que le permitan al niño apropiarse de los mismos.

El Maestro entonces debe orientarse a obtener la predisposición de los alumnos hacia el aprendizaje, que es la condición indispensable para que el mismo revista significatividad. Esto nos lleva necesariamente a la propuesta de actividades LÚDICAS, que deben estar necesariamente involucradas para favorecer la antedicha predisposición.

Si queremos tener en cuenta a Vigotsky como sustento en su teoría psicológica, nos encontraremos frente a una situación similar. Este autor nos habla de las zonas de desarrollo próximo sobre las que hay que actuar para encontrar el andamiaje necesario sobre el que construir los nuevos conceptos.

¿Qué destaca la teoría de Vigotsky? La acción social, ya que nos habla de la Zona de Desarrollo Potencial como la distancia entre el nivel de resolución de una tarea que puede hacerse de forma autónoma y el nivel que puede alcanzar con la ayuda de un compañero más competente.

Entre la Zona de Desarrollo Real y la Zona de Desarrollo Potencial, se abre la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) que puede describirse como:

“...el espacio en que gracias a la interacción y la ayuda de otros, una persona puede trabajar y resolver un problema o realizar una tarea de una manera y con un nivel que no sería capaz de tener individualmente...”

En la Zona de Desarrollo Próximo es en la que se desencadena el proceso de construcción de conocimiento del alumno y se avanza en su desarrollo. El Maestro toma como punto de partida los conocimientos de los alumnos e interviene cuando es necesario. Si el punto de partida está demasiado alejado, la disposición para participar no aparecerá y no se puede aprender. El andamiaje mencionado, entonces, debe ser ajustable, o sea debe ser posible adaptarlo al sujeto; y temporal, es decir no perpetuarse para no obstaculizar la autonomía del alumno.

De esta nueva mirada a lo psicológico, podemos extraer la misma conclusión:

- Para favorecer el proceso de aprendizaje el niño debe estar dispuesto o predispuesto a participar del mismo

- La inserción social es fundamental para este proceso

- Por lo tanto, la actividad lúdica propia de la edad, es la herramienta estratégica lógica para lograr los dos puntos anteriores

Educación Primaria

Si leemos la introducción de nuestro actual Programa Escolar, veremos que aparecen fines y fundamentaciones. Los contenidos de enseñanza están formulados a partir de las redes conceptuales, en las que la secuenciación se da por profundización y ampliación. Los contenidos no se repiten, salvo que se referencien para llevarlos a una nueva dimensión, pero entonces el Maestro deberá dar continuidad al concepto logrando que no haya rupturas, y que todos los alumnos tengan la oportunidad de interiorizarlos. Las redes conceptuales deben constituir el andamiaje del que hablaba Vigotsky, facilitando la integración, la comprensión y el relacionamiento de los conceptos a través de los contenidos abordados.

Como ideas directrices de este programa aparecen el ESCALONAMIENTO y la PENETRABILIDAD, siguiendo las ideas del filósofo uruguayo Dr. Carlos Vaz Ferreira.

El escalonamiento se traduce en la presentación de los contenidos por grado, procurando que sean adecuados a la edad del niño. En ese sentido volvemos a las Zonas de Desarrollo Próximo. Es decir se piensa y se define en referencia al plano psicológico, buscando una diferenciación progresiva del conocimiento, a través de la profundización y de la ampliación que determinan la secuencia didáctica.

En cuanto a la penetrabilidad, se considera que la materia pedagógica tiene profundidad y por lo tanto se puede ir penetrando en ella en un proceso constante. Este proceso se construye en el plano de lo socio cultural. Y otra vez regresamos a lo antedicho: la importancia de la inserción social en el proceso educativo.

Si nos concentramos en los objetivos de la Educación Primaria que aparecen en el programa, los vamos a encontrar divididos por Áreas de Conocimiento, pero si queremos hacer una transposición y reclasificarlos para seguir el criterio que utilizamos para la Educación Inicial, podríamos estructurarlos de esta manera:

Cognitivos

- Desarrollar la capacidad de comprensión de textos orales y escritos, facilitando la comunicación y la inserción social

- Promover el desarrollo del acervo lingüístico, ampliando el vocabulario

- Favorecer la apropiación de la lengua escrita para poder comunicarse

- Generar el conocimiento progresivo de las estructuras gramaticales y sintácticas para comunicarse adecuadamente en diferentes contextos

- Construir un conocimiento matemático a través de la apropiación de los conceptos y sus relaciones

- Apropiarse de saberes científicos que permitan construir explicaciones provisorias acerca del medio natural

- Conocer los hechos históricos y su relación con la realidad actual

- Interpretar la geografía como un hecho social, or lo tanto dinámico y cambiante

Procedimentales

- Desarrollar un pensamiento matemático que permita interpretar críticamente la realidad y modificarla

- Lograr que los alumnos argumenten y analicen la pertinencia de las fundamentaciones

- Desenvolver la capacidad de comunicar los procesos y los conceptos

- Reflexionar sobre la producción humana científica, histórica e ideológica

- Construir una visión sistémica del mundo

Actitudinales

- Formarse como un ciudadano crítico, responsable y autónomo

- Valorar las metodologías científicas a través de la introducción de la misma en el aula

- Actuar con independencia de criterio en el análisis de hechos, acciones y opiniones

- Construir normas de convivencia, respeto por las diferencias, solidaridad, cooperación y participación

Si revisamos y reflexionamos acerca de los objetivos que plantea el programa, nos vamos a encontrar con dos aspectos relevantes para el tema que nos ocupa:

1) Estos objetivos plantean la continuidad de los que se proponen para la educación inicial, es decir que vuelven a marcar la idea de proceso, de continuidad, de la necesidad de que no haya saltos ni cuantitativos ni cualitativos en el pasaje de un ciclo a otro. Dicho de otra manera, reafirma las ideas iniciales de PENETRABILIDAD y ESCALONAMIENTO.

2) Los conceptos de ser social y de comunicación se hayan implícitos en cada uno de los objetivos. Es decir, que al educar no podemos olvidar nunca la doble dimensión de la tarea: un proceso individual que se desenvuelve en un ser social.

Si buscamos un elemento transversal entre los ciclos, podemos enfocarnos en lo lúdico: el niño no deja de serlo al pasar de un ciclo al otro, y olvidar este aspecto nos lleva a una ruptura difícil de subsanar.