Tener en cuenta los procesos y el desarrollo emocional en el aula, contribuye a la generación de una propuesta educativa desde una perspectiva integral. En este sentido identificaremos a continuación algunas experiencias que se vienen desarrollando o que se están pensando llevar a la práctica en nuestro país en referencia a la evaluación emocional en la escuela:

-El INEEd (Instituto Nacional de Evaluación Educativa) se ha propuesto diseñar un sistema de logros educativos. En él se identificaron como uno de los componentes principales: la evaluación socioemocional.

-El INEEd junto con UNICEF está elaborando un proyecto denominado “Revisión de marcos conceptuales y experiencias de evaluación en habilidades socioemocionales en entornos educativos” que tiene por objetivo el brindar recomendaciones para la selección y definición de indicadores para la evaluación socioemocional.

-La atención a la Educación Inicial forma parte de un apartado especialmente dedicado en el Proyecto de Presupuesto Nacional (2015). En ese marco se hace hincapié en la evaluación a nivel cognitivo pero también emocional.

-Recientemente en nuestro país se llevó a cabo la aplicación piloto de la EIT (Evaluación Infantil Temprana) en la Educación Inicial (nivel 3, 4 y 5). La misma se diseñó para identificar niños en riesgo de experimentar dificultades de aprendizaje futuras. Dentro de las dimensiones a evaluar, aparecen las siguientes, entendidas como esferas que guardan relación con el proceso de preparación de los niños para aprender:

  • Conciencia de sí mismo y del entorno. Refiere a la capacidad del niño para comprender el mundo, relacionarse con las diferentes experiencias tanto en su hogar como en la comunidad de la que forma parte.
  • Habilidades sociales y enfoque del aprendizaje. Refiere a la atención que presenta el niño ante las actividades que se le proponen y su capacidad para interactuar y respetar las reglas.
  • Habilidades cognitivas. Refiere a aquellas habilidades básicas en el área de Matemática y prelectura, así como la capacidad para la resolución de problemas.
  • Lenguaje y comunicación. Refiere a la capacidad para expresar sentimientos y pensamientos.
  • Desarrollo físico. Implica el desarrollo de la motricidad gruesa y fina.

En el último tiempo, a nivel internacional, se han venido desarrollando diferentes propuestas de estándares referidos al aprendizaje social y emocional. Una de ellas es la llevada a cabo por el ISBE (Illinois State Board of Education), proponiendo así una base de diferentes criterios a tener en cuenta en las prácticas educativas. Nos parece interesante prestar atención a algunos de estos estándares, los cuales nos permitirán hacer un seguimiento individual de cada uno de nuestros niños.

1- Indicador: Desarrollar habilidades de autoconciencia y autogestión.

Niveles de logro:

1.a. Identifica y regula las emociones.

1.b. Reconoce sus cualidades personales.

1.c. Logra los objetivos personales.

2- Indicador: Utilizar la conciencia social y habilidades interpersonales para el logro de relaciones positivas.

Niveles de logro:

2.a. Reconoce los sentimientos y las perspectivas de los demás.

2.b. Reconoce semejanzas y diferencias entre grupos e individuos.

2.c. Utiliza una comunicación efectiva.

2.d. Previene, resuelve y maneja los conflictos.

3- Indicador: Demostrar habilidades para la toma de decisiones y comportamientos responsables.

Niveles de logro:

3.a. Tiene en cuenta principios éticos y sociales al tomar una decisión.

3.b. Cuenta con estrategias y o habilidades que le permiten tomar decisiones acertadamente.

3.c. Contribuye al bienestar de su comunidad y o grupo de pertenencia.